HISTORIA

 Red los Niños de Colombia Bailan en Pareja 

Para los años 80s ya la danza era mi trabajo de tiempo completo, sin embargo y por circunstancias de la vida, mi grupo folclórico se quedó sin integrantes y esta crisis coincidió con el compromiso de realizar una temporada de espectáculos en un teatro de Bogotá. En ese estado de confusión, junto con la imperiosa necesidad económica, era apremiante reconformar el elenco artístico oportunidad que aproveche para bailar con mi núcleo familiar; mis cuatro hijos, mi compañera, sus dos hijas y dos sobrinos, que de tanto vernos en los escenarios ya habían aprendido a bailar torbellinos, rumbas y merengues campesinos. Así fue el nacimiento de un nuevo proyecto artístico-familiar: Los Danzantes Danza Teatro. Para entonces ya la pregunta ¿qué hacer para que mis hijos no bailen como adultos? rondaba en mi cabeza. Muchas dudas se agolpaban en mi mente sobre cómo crear espectáculos de calidad artística integrando a bailarines niños, jóvenes con adultos.

En este proceso encontré qué era la fiesta familiar uno de los espacios en donde los niños y las niñas tenian sus iniciales experiencias de correr-jugando a bailar por entre los invitados, expresión lúdica que les permitía integrarse a la comunidad, a lo colectivo, como parte integral de los acontecimientos trascendentes que se dan de manera auténtica y espontánea. Esta tradición de juego-baile día a día se  remoza, se reinventa, creando en la contemporaneidad, construida por unos, heredada por otros y según su funcionalidad se la desecha o se la modifica apropiándose de ella en el trascurso del tiempo, sin importar si su creación original fue colectiva o individual.

Al desempeñarme como profesor de danza en escuelas y colegios me tropecé con la triste realidad de que era allí en donde la danza infantil perdía su libertad, el placer de bailar-jugando. Era enseñada de manera fría y esquemática como una imitación de bailes despojados de lo más importante; del juego. La justificación era más una excusa que argumentaba un intento por conservar y cultivar en los estudiantes las tradiciones folclóricas de la patria. 

Mi mayor motivación fue encontrar que otras expresiones artísticas si habían establecido formas de comunicarse con el universo infantil, por ejemplo el teatro, con los títeres, los cuenteros, o el teatro de sombras; la música, con los cantos y arrullos infantiles; las artes plásticas, con los elementos para colorear, pintar o moldear; las artes visuales, con las películas y los programas de televisión que por décadas pegaron a los niños a las pantallas.

Sin embargo, la danza infantil continuaba siendo realizada por grupos de niños que repetían de manera impersonal y esquemática los bailes, músicas y vestuarios creados para y por adultos, imponiéndoles qué deben bailar y cuál es la forma de hacerlo, sin permitirles revelar su esencia, su alma de niño. Para entonces, las preguntas seguían siendo las mismas ¿por qué los niños no bailan como niños?, ¿por qué la tradición y la contemporaneidad no dialogan como arte escénico?.

En la búsqueda por encontrar un pensamiento nuevo en la creación coreográfica, me uní con familias de bailadores campesinos para entender el tono de sus cuerpos, las sensaciones que generan las imágenes, los sonidos y los movimientos, la forma de tejer memoria colectiva para narrar historias danzadas. Experiencia que me sumergió en un laberinto de ensayo-error de exploraciones y experimentaciones, tratando de crear montajes para mi grupo artístico-familiar que integraran en un mismo espectáculo a niños, jóvenes y adultos, cómo sucede tradicionalmente en la cultura popular.

Este peregrinar por pueblos y veredas de la región del nororiente andino colombiano, me llevó a conocer bailes menos rígidos, livianos, que permitían la broma y el bullicio, divertimentos referidos como juguetes coreográficos. Esta modalidad de recreación escénica fue un importante hallazgo que se constituyó en guía y germen de inspiración de nuestra primera obra “Viaje de Torbellino” (1986), espectáculo que recorre las diferentes músicas campesinas y estilos de danzarlas, en donde el reto era divertirnos y divertir al público jugando a bailar.

En ese mismo año, los juegos y rondas infantiles, las retahílas, trabalenguas y adivinanzas rurales, fueron mi motivo de indagación y me llevaron a encontrar a los teatreros-bailantes, conocidos como “Cómicos de la Legua”, pequeños grupos de artistas populares o “mojigangas” en donde la participación de la mujer estaba censurada, lo que obligaba a que fueran personificadas por jóvenes travestidos, con representaciones breves y divertidas, como un “regalo dulce”.

Las mojigangas campesinas fueron también nuestro referente, como arte integral, en donde el público presente era participante dinámico, haciendo de cada espectáculo único e irrepetible, y convirtiéndose para nosotros en semilla para la creación de la obra “Juegos de mi Pueblo” (1986), en donde un contador de historias narra al público el cuento del juego, mientras son los niños y adolescentes danzantes-actores quienes juegan, cantan y bailan, dando vida a la historia narrada.

Los juegos rurales eran solo una cara de la moneda, nos faltaba la otra parte, la de los juegos urbanos y como era lógico los niños tienen sus propias formas de jugar, siendo el divertirse, el propósito común tanto en el campo como en la ciudad.  Bogotá y sus municipios cercanos fueron la principal fuente de información que nos permitió llevar a escena la música de moda y el juego citadino, con la obra “Gallada” (1988), siempre en la búsqueda de encontrar un hilo dramático que nos permitiera abordar nuevas narrativas, para contar historias sin perder la esencia de lo que somos como cultura, superando la simple repetición de formas y movimientos cotidianos para recrearlos, con el propósito de hacer arte jugando, actuando y bailando, con el rigor de las leyes técnicas de la escena como ágora mágica, en donde todo es posible.

Como familia-artística habíamos encontrado la sensibilidad para acercarnos a la naturaleza de los niños y tratar de entenderla desde lo más intimo, pero no como adultos convertidos en niños, sino apuntando a establecer que desde la identidad del adulto y la del niño es posible formar una relación de intereses compartidos. Buscamos contraer procesos artísticos que se transformasen en experiencias que dejaran huella, desprovistas de toda imposición, para que el goce permitiera a los niños introducirse en esos espacios de tránsito, de disfrute libertario, predispuestos al descubrimiento, al encuentro y al placer de bailar.

Años después, y con la intención de transferir la experiencia y el conocimiento aprendido sobre la danza con niños, Los Danzantes Danza-Teatro como colectivo artístico, nos propusimos el reto de crear dos festivales; el primero Los Niños de América Bailan en Pareja (2000), evento itinerante por distintos países de América Latina, al año siguiente fundamos el festival Los Niños de Colombia Bailan en Pareja (2001), el que transita por las diferentes ciudades de Colombia, una vez más en la búsqueda de identificar el legado vivo entregado a las nuevas generaciones para ser renovado y recreado, revelando las formas y maneras de bailar de los pequeños. Ahora el desafío era nacional e internacional.

Estos festivales pasaron por varios procesos. Recuerdo que en la etapa inicial nos encontrarnos con la vieja costumbre de ver niños bailando como adultos, algunos con bigotes pintados, llevando al cinto un gran machete, utilizando músicas tradicionalmente bailadas por los viejos, imitando “cortejar” a las niñas como hombres maduros y las niñas maquilladas, peinadas y vestidas a la usanza de sus abuelas. Otra vez estábamos como al principio, enfrentados al reto original “que los niños no bailen como adultos”. ¡Pero si los niños siempre han bailado así!, era la respuesta recurrente de profesores y directores de danza infantil, esto nos obligó a utilizar una estrategia nueva, el trabajo en red, para “seducir” a directores-coreógrafos motivándolos a cambiar su pensamiento respecto al tratamiento escénico de la danza con niños y niñas, era el principio de un largo camino.

En otro momento el proceso nos llevó a la zona de la experimentación escénica con la propuesta del “juego como danza y la danza como juego”, inventos escénicos con niños que por instantes bailaban y en otros jugaban, pero ni se jugaba, ni se bailaba, creando un hibrido interesante que no terminaba de cuajar. Fue la etapa del riesgo, del intento de crear algo distinto para no quedarse en la reproducción bailes “folclóricos”, un ciclo emocionante de búsqueda en donde el temor a equivocarse aparecía y desaparecía intermitentemente.

Encontramos que el punto de partida era la lúdica, el disfrute del juego danzado, bebiendo siempre de la fuente de la cultura tradicional, pero transcendiendo de la repetición del baile adulto para entrar en el campo de la recreación, para dejar una huella positiva, una experiencia de vida en los niños, quienes aprenderán y no olvidarán, contrario a lo que sucede con la práctica de aburridos movimientos impuestos y mecanizados.

Años despues los protagonistas en la escena fueron los objetos: pelotas, aros, lazos, muñecas, etc. muchas veces utilizados solo como elementos decorativos y vistosos, despojados de todas sus posibilidades de expresión, en donde niño y objeto no interactúan, recurso manipulado por algunos como excusa para que los niños se vieran bailando como niños y así poder participar en el festival. Sin embargo, hacer que un objeto o elemento sea un interlocutor en la escena es todavía una tarea pendiente en muchos géneros y estilos de la danza, no solamente en el baile con niños.

En la actualidad estos dos festivales son espacios que permiten con mayor frecuencia pactar acuerdos entre los adultos y los niños, sobre el qué y el por qué se va a montar una danza, abriendo la posibilidad de hacer a todos participes de esos momentos de diversión y al placer de bailar.

Desde esta experiencia, una de las preguntas más recurrentes es ¿cuáles son los aspectos a tener en cuenta con solo dos niños bailando en la escena?, lo vivido aconseja que sus expresiones deben ser amplias y fuertes, para crear presencia escénica, orientándolos a explorar, conocer y disfrutar su propia manera de moverse, creando relatos, es decir, que al bailar cuenten una breve historia como forma de comunicación artística y expresión de sus emociones. Los vestuarios deben ser cómodos y pertinentes mientras que las músicas deben ser pensadas para ellos y tener letras apropiadas, teniendo claro que no toda la música comercial es adecuada para los niños. Todo lo anterior incorporado con el único propósito de instalar una poética dancística que los identifique como artistas, para permitirle al público ver el alma del niño al bailar.

Tanto las obras de Los Danzantes Danza Teatro como los festivales Los Niños Bailan en Pareja, se convirtieron en laboratorios constantes para la búsqueda de un lenguaje danzado como identidad de los niños, vivenciado y construido desde el entorno de la fantasía, la cual no es privilegio exclusivo de grandes artistas, sino una facultad humana que en la infancia ocupa lugar especial como artífice de un mundo hecho de magia.  A este mundo fantástico tienen acceso quienes están dispuestos a seguir el juego, punto de partida para establecer una relación que rompa las jerarquías entre adultos y niños, haciendo posible desde su propia identidad la construcción de puestas en escena en una complicidad creadora, que les permita apreciar, opinar, explorar y experimentar, con músicas, pasos y movimientos derivados de la tradición, pero recreados y transformados según su esencia de niños contemporáneos.


Concepto de red:

El Festival Niños de Colombia Bailan en Pareja es una comunidad artística en red que se característica por tener afiliados como nodos (ciudades) con articuladores (delegados) de amplia y reconocida trayectoria artística, con el propósito de atender y analizar los aspectos artísticos, formativos y metodológicos del trabajo en danza con niños y niñas.
 

Cobertura del proyecto en Red. 

Tiene cobertura en Colombia con los diferentes nodos (ciudades) y articuladores (delegados) que la conforman.
 

La Red tiene como motivaciones:

- Consolidar el trabajo danzarío infantil en pareja.

- Obtener recursos económicos para fortalecer las acciones realizas por los articuladores (delegados).

- Desarrollar propuesta conjuntas por los nodos (ciudades) ante las entidades gubernamentales del país.
 

Ejes conceptuales para la sustentación de las acciones de la Red

- El primer eje es la concepción desde la cual se aborda la danza no como la repetición vacía de pasos y figuras, su propósito fundamental es que bailen sin imitar a los adultos, en la búsqueda de una danza propia que identifique a los niños.

- Otro de los ejes vitales del proyecto es el emprendimiento comprendido como una manera de pensar y actuar en la búsqueda de crear un proyecto a través de la identificación de ideas y oportunidades viables. La Red, se propone ser un epicentro para el soporte de las ideas y de los proyectos emprendedores de sus participantes, con el propósito ulterior de dinamizar de esta manera la circulación de la danza en pareja de niños y niñas. 

- El siguiente eje fundamental es la creación. Un proceso dancístico debe contemplar tanto los intereses de los intérpretes como aquellos de su director o coreógrafo; con frecuencia no sucede así y trabajar en danza infantil se reduce al aprendizaje de un paso básico y de una serie de desplazamientos, sin tener en cuenta cuál es la motivación del intérprete o el deseo que lo mueve a bailar. La Red, insta a directores y maestros a la búsqueda de propuestas en donde la voz del intérprete (Niño) se haga presente y ocupe un lugar relevante en la escena.

- De otro lado, se encuentra la organización de circuitos de espectáculos en Red, cuarto eje del proyecto, en los que las propuestas artísticas puedan ser presentadas completando el proceso, pues es tan solo en la exposición ante un público como el hecho artístico se consuma. 

- Finalmente, el quinto eje es la pedagogía como articuladora transversal, en donde la Red, sostiene espacios de talleres y conferencias especializadas que aportan al campo de la reflexión en la enseñanza de la danza infantil, que por ende, fortalece este movimiento artístico y creativo, pues es tan solo desde la revisión y el cuestionamiento como los avances tienen lugar.
 

Acciones a desarrollar anualmente:

- Reunión general de articuladores (delegados) de los nodos (ciudades) en Red.

- Organización de un evento anual bajo la responsabilidad de un articulador (delegado) diferente cada año.

- Generación de espacios de formación (taller, laboratorio, investigación, etc.) que aborde los ejes conceptuales de la Red.
 

Justificación del proyecto:

Pensar la danza y especialmente la danza infantil como un producto lúdico y meramente recreativo, justifica una concepción de cultura que se ancla en una visión instrumentalista del arte y que por lo tanto no permite la vinculación ni la apropiación de procesos de construcción de identidad, valores y destrezas por parte de niños y niñas.

Dado lo anterior, se hace necesario acercarse a las manifestaciones artísticas y culturales de manera activa; por ello la Red, Niños de Colombia Bailan en Pareja, propone el acercamiento del público a puestas en escena que contemplen la creación y la reinvención más allá de la repetición de formas preestablecidas de imitación del baile adulto, con propuestas escénicas que apuesten por la libertad para la re-creación y que contemplen el manejo de un rigor escénico y un desborde de talento propios de la danza con niños y niñas.

Para que la Red, tenga un impacto positivo en sus integrantes y en el sector danzarío, se cuenta con una estructura orgánica y funcional bien definida que genera confianza y empatía con los objetivos propuestos y con rutas de trabajo claras para la consecución de los mismos.

Todos los articuladores (delegados) de la Red, Niños de Colombia Bailan en Pareja conocen y comparten esta filosofía y, si bien el proyecto opta por unos intereses bien definidos, no pretende unificar las propuestas artísticas o académicas que cada uno de los participantes traen a estos encuentros. El evento se identifica más bien como una confluencia de conceptos, prácticas y propósitos que se orientan a la revisión por el trabajo de la danza infantil y de la puesta en escena con todo tipo de intérpretes en busca de un alto nivel técnico y artístico. Además, la Red, es una estrategia para dinamizar circuitos de cooperación entre directores, docentes y coreógrafos de la danza inf antil en parejade diferentes ciudades de Colombia.
 

Objetivo general

Fortalecer el espacio de la Red, Niños de Colombia Bailan en Pareja con el proposito de identificar las características que particulariza una danza ejecutada por una pareja de niños y con las cuales ellos se identifican.
 

Objetivos específicos:

1. Crear espacios de reflexión acerca del trabajo del cuerpo y el movimiento en esta etapa, para identificar unos acuerdos en el aspecto de metodología de la enseñanza de la danza con niños, así como de los contenidos que deben ser pertinentes. 

2. Identificar cómo debe formularse el desarrollo de muestras artísticas o presentaciones con este grupo de edad, es decir el trabajo de puesta en escena con niños.

3. Elaborar documentos audiovisuales que reúna los análisis, reflexiones y el balance hallado con los participantes respecto a unas metodologías para la puesta en escena de una danza infantil que partan de la creación y la innovación.
 

Metas:

Meta 1: Reunir por evento mínimo OCHO (8) máximo DOCE (12) parejas de niños bailarines de diferentes ciudades.

Meta 2: Reunir por evento mínimo OCHO (8) máximo DOCE (12) expertos de danza infantil de diferentes ciudades.

Meta3: Realizar por evento un promedio de SEIS (6) espectáculos.

Meta 4: Realizar OCHO (8) exposiciones sobre “Metodologías para la puesta en escena de una danza infantil en pareja”.

Meta 5: Realizar un documento audiovisual que reúna los análisis, reflexiones y el balance acerca de unas metodologías para la creación e innovación con niños y niñas en danza.
 

Resultados cualitativos:

Durante las versiones realizadas se ha logrado fortalecer una Red de articuladores (delegados) del arte danzado con niños, a través de la incorporación artística al entorno nacional e internacional en tanto derecho cultural, promoviendo el desarrollo de las artes escénicas al alcance de todos los públicos, como espacio para el saber, la experimentación y el conocimiento de nuevas posibilidades escénicas. 
 

Resultados cuantitativos:

Su impacto durante estos años de realización, ha llegado a un promedio de 25.000 personas entre niños bailarines, directores y público asistente a los eventos realizados en los diferentes países asociados.
 

Estrategia de promoción, difusión y circulación:

Esta estructurará en un esquema de divulgación centrado en la difusión en redes sociales, contando en Facebook con 5.200 contactos exclusivamente del ámbito de la danza internacional y el canal de Youtube que cuenta con cerca de 2.500 suscriptores que ha obtenido a la fecha cerca de un 1 millón de visualizaciones en los videos subidos a esta plataforma. Se complementa con los medios de comunicación tradicionales en la modalidad free press, así como con el envío masivo de invitaciones directas a través de la base de datos del correo electrónico de nuestra industria Creativa y Cultural.
 

El evento está sustentado en tres líneas de acción:

* Bailes a presentar: Cada ciudad presenta DOS (2) danzas o bailes en pareja de alto nivel creativo con el propósito de llevar a la escena un estilo de danza de PROYECCIÓN O RECREACIÓN FOLCLÓRICA. Cada coreografía es de TRES (3) MINUTOS promedio de duración.

* Espacios de reflexión: Encuentro de los directores de las parejas participantes para debatir temas referentes a la danza con niños.

* Talleres prácticos: Dictados por los directores de las parejas participantes sobre el montaje de danzas para bailarines entre 6 a 10 años de edad.
 

Nodos (ciudades) y articuladores (delegados) de la Red, Niños de Colombia Bailan:

 

Descripción de su estructura en red:

El tipo de organización adoptada por la Red, Niños de Colombia Bailan, no es piramidal con presidente, secretario, tesorero, etc. como regularmente funcionan estas asociaciones, se caracteriza por ser una organización circular, en donde cada nodo (ciudad) cuenta con un articulador (delegado) con voz y voto en igualdad de condiciones, es decir no hay jerarquías, hay responsabilidades denominadas compromisos.

La entidad fundadora Los Danzantes Industria Creativa y Cultural - Colombia reconocida por su alta capacidad de liderazgo y por los distintos proyectos que de manera emprendedora ha adelantado en el mundo de la danza, es la guardiana de sus postulados, esto quiere decir que como nodo transversal cumple con la función de preservar los propósitos acordados por los articuladores (delegados) asociados en red. 
 

Los Niños de Colombia Bailan tiene como beneficiarios:

- Maestros y docentes de danza que trabajan con niños de ciclo escolar cuyas edades están entre los 6 y 10 años.

- Gestores y organizadores de eventos de danza en pareja y propuestas artísticas para la infancia.

- Niños y niñas bailarines de diversos estilos inspirados en las danzas folclóricas de Colombia.

- Las acciones de circulación que beneficien principalmente al entorno familiar.
 

Organigrama o estructura:

Los Danzantes Industria Creativa y Cultural como entidad fundadora han conformado un equipo especializando en las diferentes áreas para producir este evento:

Director General: César Monroy

Productor ejecutivo: Mario Monroy.

Coordinadora académica: Mónica Monroy.
 

Áreas de trabajo: 

Para llevar acabo los productos culturales que la organización desarrolla, se cuenta con cinco áreas de trabajo: 

1- Dirección General: Lidera el proyecto, plantea la filosofía del evento y es la máxima autoridad en la organización.

2- Productor ejecutivo: Responsable de gerenciar el proyecto.

3) Director del proyecto: Responsable de su administración, secretariado, contabilidad y tesorería.

4) Producción Técnica: Es responsable del sonido, las luces y los espacios escénicos.

5) Producción Logística: Encargada de hospedajes, alimentación, catering y transportes. 

6) Diseño y Divulgación: Imagen corporativa que da a conocer y posiciona los eventos. 

7) Coordinador académico: Planea, organiza, dirige y controla las actividades académicas

 

Mayor información:

Fundadores, César Monroy y Mario Monroy
Celular/whataspp (+57) 314 379 8000
Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Bogotá - Colombia
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